No existe una máquina del tiempo que nos devuelva aquello que dejamos pasar, solo nos queda aprender de lo hecho, de lo bueno y de lo malo, porque seguramente todo nos deje una enseñanza por más pequeña que sea. Cada acto que realizamos, cada palabra que pronunciamos, hasta lo más mínimo que hagamos, nos hace quienes somos, por eso, de nada sirve arrepentirse, porque arrepentirnos no nos hace distintos de lo que somos, lo que nos hace distintos es lo que elijamos hacer a partir de ahora. De nada sirve quedarse a lamentar, para cambiar, hay que actuar.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Si hubiera marcha atrás de nada serviría, porque volvería a tomar este camino, porque este camino a pesar de no ser el que soñaba, me hizo quien soy ahora y de eso no me arrepiento.
No existe una máquina del tiempo que nos devuelva aquello que dejamos pasar, solo nos queda aprender de lo hecho, de lo bueno y de lo malo, porque seguramente todo nos deje una enseñanza por más pequeña que sea. Cada acto que realizamos, cada palabra que pronunciamos, hasta lo más mínimo que hagamos, nos hace quienes somos, por eso, de nada sirve arrepentirse, porque arrepentirnos no nos hace distintos de lo que somos, lo que nos hace distintos es lo que elijamos hacer a partir de ahora. De nada sirve quedarse a lamentar, para cambiar, hay que actuar.
No existe una máquina del tiempo que nos devuelva aquello que dejamos pasar, solo nos queda aprender de lo hecho, de lo bueno y de lo malo, porque seguramente todo nos deje una enseñanza por más pequeña que sea. Cada acto que realizamos, cada palabra que pronunciamos, hasta lo más mínimo que hagamos, nos hace quienes somos, por eso, de nada sirve arrepentirse, porque arrepentirnos no nos hace distintos de lo que somos, lo que nos hace distintos es lo que elijamos hacer a partir de ahora. De nada sirve quedarse a lamentar, para cambiar, hay que actuar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario