LINDA, LIBRE Y LOCA.

domingo, 5 de agosto de 2012



De los errores se aprende, y tu nunca aprendiste.
Ver golpear las paredes, gritos en cada cuarto, llantos desconsolados. Ese día una puerta se abrió y yo ahí salí corriendo, corriendo y derramando lágrimas en todo el recorrido hacia mi casa y escapando para no ver su rostro ni saber de el nunca más, no se si habrá sido el fin, nadie lo sabe, sólo se que yo quise cerrar una puerta y no volver a abrirla más, aunque me duela en el alma, ese fue un adiós.
Me di por vencida dándote tantas oportunidades, perdonandote, ¿para que? Para así de nuevo cometer los mismos errores de siempre y nunca aprendas. Ese día me di cuenta que tenía que darle un punto final a esa historia.

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