domingo, 6 de octubre de 2013
Ya no duele, el tiempo pasó pero hay cosas que no se olvidan.. y cuánta razón tiene esa frase. Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: uno con el que te casas y vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos.. esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella. Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás para siempre. Alguien con quien naciste tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán siempre alcanzar un final felíz. Hasta que cierto día dejarás de intentarlo, te rendirás y buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando. Pero te aseguro que no pasarás una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más. Todos saben de que estoy hablando, porque mientras que están leyendo estas lineas se les ha venido su nombre a la cabeza.. te librarás de él o de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz (la sustituirás por calma) pero te aseguro que no pasará un día en que no desees que esté aquí para perturbarte.
Porque a veces se desprende más energía discutiendo con alguien que amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario