Ya no recuerdo cuál fue la última palabra tuya que me erizó el alma, poco a poco olvidé la sensación de leer un mensaje tuyo al despertar, te fuiste sin irte, estás sin estar. Se te agotaron las palabras, se me cansó el corazón. Prometiste sostener mi mano al escribir nuestro punto final, pero hoy mi mano ya no tiembla, hoy borro los dos puntos restantes de esta historia que tú dejaste en suspenso. Hoy te doy tu libertad.
— COOS
No hay comentarios:
Publicar un comentario