Una vez, estaba muy lejos y alguien me dijo que llega un momento en el que hay que elegir: los afectos, o el bienestar. Hoy nosotros estamos en un momento en el que intentamos no vendernos un personaje.. emocionarnos, llorar adelante de un amigo que siempre es difícil, pedir ayuda, mostrarnos débiles, mirar a los ojos y no apresurarnos a contestar, mirar a los ojos y confiar en que no hay respuesta más removedora que saber que te están escuchando. Estar en pose, es mentir (...) y nos dimos cuenta que no queremos eso, y no teníamos ni idea lo difícil que es sacarse el personaje, sacarse el automático... pero aprendimos que la emoción de animarse una vez superada la vergüenza, una vez superado el miedo a mostrar quien sos (sabiendo que no sos lo que se espera de vos), eso es de los sentimientos de felicidad más grandes que existen. Qué difícil se nos hace sentir con intensidad, desde siempre nos enseñan a hacerlo lo menos posible, debe ser que eso es una de las cosas más revolucionarias que existen.
Una vez, estaba muy lejos y alguien me dijo que llega un momento en el que hay que elegir: los afectos, o el bienestar. Hoy me doy cuenta que lo que me resultó raro es que para mi, para nosotros, el bienestar son los afectos.
Las cabras!! Que bien :)
ResponderEliminarLloré la primera vez que lo vi.
Felicitaciones por el blog!
Saludos,
El tipo de al lado.-
Jaja si, las cabras! es imposible no emocionarse!
ResponderEliminarGracias, besos.