LINDA, LIBRE Y LOCA.

lunes, 16 de mayo de 2016

Solo te pido un abrazo más que me apriete mucho más que ayer. Sólo te pido una sonrisa más para saber como sonreír de aquí en más. Sólo te pido una lágrima más que inunde todo mi corazón, solo quisiera una última despedida que manche de alegría el resto de mi vida y mientras mis lágrimas de luto caen en tu mejilla entiendo que no tendré lo que más quiero; ese minuto más. 
https://www.youtube.com/watch?v=VmHTOsyf-20

martes, 26 de abril de 2016

Me gusta el subte porque es como el cumpleaños de quince de una prima lejana al que todos se ven obligados a ir aunque nadie tenga ganas. En él converge la mezcla más exótica de seres humanos, una suerte de feria llena de colores y ruido y voces estridentes y alguna que otra imagen triste.
Los pibes se metieron al vagón a los gritos. Eran tres y ninguno tenía más de ocho años. Eran flaquitos y chabacanos, maleducados sin maldad, medio pillos pero compañeros. Uno solo tenía zapatillas, el más chiquito. Y cuando digo chiquito no hablo de la cantidad de años sino de la cantidad de costillas que le conté sobre la piel desnuda. El más chiquito tenía las zapatillas y también tenía las tarjetitas. Las fue repartiendo mientras hablaba a los gritos y el otro le respondía a los gritos y un tercero le gritaba a la gente que les tiraran una moneda, que Dios los bendiga. Una señora se tapó los oídos. .
Recién cuando pasaron en retirada escuché hablar al pibe que tenía sentado enfrente. Él también habrá tenido unos ocho años.
-Mamá, ¿por qué gritan los nenes?-, preguntó, sin sacarles los ojos de encima. Eran ojos de asombro. ¡Qué libres eran los nenes que podían jugar en el subte!, habrá pensado.
-Porque son negros-, dijo la madre y sentí como si de repente me hubieran apretado el pecho. Pensé que había escuchado mal y presté atención. No sé por qué tuve miedo.
-Porque son negros. Y cuando sean grandes, van a ser ladrones. Vos tenés que tener mucho cuidado con esos chicos, ¿sabés?
La cara del nene cambió como cambia la luz de la tarde cuando es verano y son las ocho menos diez y hay sol y de repente son las ocho y todo se ha puesto oscuro. Sus ojos se apagaron y los ratoncitos de curiosidad que espiaban desde las pupilas se atacaron entre ellos. Sus cejas se torcieron hacia adelante y sus labios se convirtieron en una línea recta y severa. Creo que hasta se le cayó un poco de magia de los bolsillos.
-¿Sabés?
-Sí, mamá.
No entiendo muy bien lo que me ocurrió a mí. Se me aceleró el corazón y mi garganta se puso rígida y quería salir del tren aunque estuviera en movimiento. Quise ser yo el que gritara ahora, pero me pareció más virtuoso el silencio de quien sabe que nunca se humilla a alguien delante de sus hijos.
Tenías la oportunidad de sembrar una semilla de amor y preferiste perpetuar el odio. Elegiste enseñar a tener miedo. Podría haberte perdonado la falsa misericordia de quien observa y murmura 'pobrecitos' pero masticaste tanta bronca que ya no sabés hacer ni eso. Ay, nene, ojalá alguien te explique que tu vieja ese día estaba enojada y que los pibes de la calle no se juntan para jugar, sino porque tienen miedo. Los pibes de la calle no gritan porque son negros, gritan porque son invisibles.

lunes, 21 de marzo de 2016

Yo ya sé lo que tengo que hacer. Mi paso por ahí ya está marcado. Ese patio lo tengo tatuado. Nada ni nadie va a cambiar nada de lo hermoso que me hicieron y me hacen sentir esos gurises. El estar tentada corriendo por el pasillo, y atrás una docena de enanos. Nadie va a cambiar que me sienta ESPECIAL. No una más! No una más caminando en la calle como cualquiera, preocupada por pagar la tarjeta o llegar a ver la comedia. ¡¡especial!! de esperar el sábado ya desde el lunes y pensar "la puta madre, falta un montón" y finalmente llega, y escuchas ese parlante horrible sonando con la cumbia al mango, la pelota en el patio y la cuerda pegando en el piso... 1,2,3, mil veces... Hay gente que le gustaría morirse escuchando el mar o el ruido de la lluvia y los árboles. Yo me moriría escuchando la cuerda en el piso y la risa de esos gurises. Me moriría agarrada de sus manos chiquitas, con sus miradas inocentes fijas en mi y con sus besos, abrazos y te quieros más sinceros.

jueves, 17 de marzo de 2016

Otro arroz con leche

Arroz con leche
yo quiero encontrar
a una compañera
que quiera soñar.

Que crea en sí misma
que salga a luchar
por conquistar sus sueños
de más libertad.
No podés abortar. Tampoco podés tener muchos hijos. Tenés que cuidarte. Pero tampoco podés andar con condones en la cartera, eso es cosa de puta. Y no podés ser puta. La mujer se tiene que preservar. Sino, ningún hombre va a querer casarse contigo. No salgas con ropa corta, apretada, transparente, escotada, ropa de puta. Así, estás pidiendo que te abusen. Después un tipo pasa y te toca y todavía queres reclamar. No seas zorra. No seas promiscua. El hombre actúa por instinto. No lo provoques. No queres merecer que te violen. Pero, si te violan, no podés abortar. La criatura no tiene la culpa. Cuando salgas a un boliche, no podés tomar. Después te emborrachás, te pasa algo, y todavía reclamás. Tomar es de ordinarias. Tenés que ser rectita. Sino ningún hombre te va a querer. A los hombres no les gusta las mujeres que viven en la calle. Pero tampoco vivas encerrada en tu casa, porque así no vas a conseguir novio. No te acuestes en la primera cita. El hombre no se casa con la mujer que coge de primera. Cómo que no te querés casar? Toda mujer se quiere casar. Ya hace un año que te casaste, y? para cuándo el bebé? Toda mujer tiene que tener hijos. Pero no engordes después de tener hijos. Al hombre no le gusta la mujer gorda, dejada. No te podés relejar. Pero tampoco adelgaces mucho. Al hombre le gustan las curvas. Cómo que no te gustan los hombres? No podés ser lesbiana. Las lesbianas son promiscuas. Las bi son todas sinverguenzas. Andan con esas boludeses de ser lesbianas o bi porque nunca se la cogieron bien. Hay que casarse, tener hijos, tener un cuerpo que encaje en el padrón de belleza y estar bien arreglada. Al hombre no le gustan las mujeres desarregladas. Después te engaña, y vos todavía reclamás. También tenés que trabajar. Las mujeres no querían tanto tener derechos? Hay que trabajar igual que los hombres, pero ganar menos. El hombre se siente inferior si la mujer gana más . Y, si por acaso, ganás más que él, no le digas a nadie, así no lo haces sentir mal. Estudiá. Al hombre no le gusta la mujer ignorante. Pero no estudies mucho. Con que te gradues está bien. No precisa de posgrado, maestría, doctorado, esas cosas. Al hombre no le gusta la mujer que quiere ser más inteligente que él. El Feminismo es cosa de putas. No podés ser puta. Si querés igualdad, anotate en el ejército. Que no te guste el fútbol ni los videojuegos, ni nada de esas cosas de hombres. Al hombre no le gusta la mujer que quiere saber más de deportes que él. La mujer solo quiere saber de esas cosas para llamar la atención de los hombres. Al hombre no le gusta la mujer que vive llamando la atención. Al hombre no le gusta la mujer que se pone a discutir sobre cosas de hombres. Después sufrís algún tipo de violencia y todavía pretendés reclamar. No seas puta. No seas puritana. Tené hijos, pero solo cuando te lo permitan. No engordes. No seas muy flaca. No queres que te violen o te den un paliza. Ponete en tu lugar. No te pongas a exigir derechos. Ubicate. No cuestiones. No reclames. Cumplí tu rol de mujer. Tu rol de novia. Tu rol de esposa. Tu rol de madre. Qué papelón! No cojas, a no ser que sea para tener hijos. No hagas nada de lo que tengas ganas. No seas feliz. No pienses. Y si es posible, ni existas.

Cris Moura.

jueves, 10 de marzo de 2016

Algún día encontraré a alguien a la medida. Que se olvide de mi pasado, de mis fracasos, que no le importe lo que fui, lo que hice, lo que algún día por malos actos tal vez perdi. Alguien que me levante, que me perdone, que me cuide, que llore conmigo y si es necesario me haga llorar, alguien que me entienda cuando ni siquiera yo lo hago.

Alguien que al entrar en mi vida me haga entender por que no funcionó nada con alguien más.