LINDA, LIBRE Y LOCA.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Hacerla reír era un trabajo fácil; muchos lo consiguieron.Lo difícil era mantenerla la sonrisa, y ahí, francamente era donde fallaban todos y cada uno de ellos.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de a dos empezar por uno mismo, ya sabrás la situación, aquí todo está peor pero al menos aún respiro. No tienes que decirlo no vas a volver, te conozco bien.. Ya buscaré qué hacer conmigo.

martes, 20 de noviembre de 2012

Soy de las que prefieren vivir muchas cosas con una misma persona, que repetir lo mismo con diferentes .

lunes, 19 de noviembre de 2012

La vida te enseñara que las personas siempre fallan, que el amor nunca será el perfecto, y que realmente no existen los amores de novela. La vida te enseñara a caerte y volverte a caer, pero tu le enseñaras a la vida que puedes levantarte mil veces y más. Tu le enseñaras a la vida que puedes perseguir tus sueños y alcanzarlos para no dejarlos ir nunca, y que aún cuando no exista el amor perfecto puedes ser perfectamente feliz a tu manera.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Cuál es la forma más clara y segura de elegir bien y que no queden dudas?

yo sigo probando mientras voy pensando qué hacer.

martes, 13 de noviembre de 2012

Y de la nada eres todo lo que necesito, 
la razón por la que sonrío. 

lunes, 5 de noviembre de 2012


No te preocupes del peinado, de la cara, de la pose, de si se notará que te has pasado con el pote. No te preocupes de si ese pintalabios no te pega, de que ese vestido es cutre, de que pareces una bad girl con tanto rimel. Que te dé igual si esa sonrisa tan postiza va a quedar bien, que tanto relleno te hace unas tetas enormes... Simplemente sé tú misma, sonríe y dí "Patataaa"

domingo, 4 de noviembre de 2012

Siento como una gran nube negra que me cubre. Siento que no siento nada. Veo la vida que se mueve frente a mis ojos. Oigo ruidos, voces, siento olores. Pero es como si hubiera un muro entre el mundo y yo.
Sentirte vacío no es no sentir nada. Es sentir eso, sentir el vacío. Sentir ese agujero en el pecho que te absorbe, como una aspiradora, es como una profunda tristeza en un mundo feliz, es frio en un verano ardiente.
El vacío es llorar mientras todos ríen. Es llorar pero sin saber por qué. Es no esperar nada, es saber que no podes buscar, es estar solo en compañía, es peor que no tener respuestas, es no tener preguntas. No hay sentido, no hay nada, solo hay todo lo que falta.
Sentirte vacío es tener la certeza de que no habrá nada que lo llene.
Mi arma todavía está caliente y sin embargo no hay gritos, no hay lágrimas, no hay muerte, no hay nada. Mi arma y mi alma quedaron vacías.
Mi mente se va vaciando, llenando de nada. El vacío es oscuro y frio. El vacío está hecho de todo eso que no sos vos. Es dormir sin soñar. Es vivir sin soñar. Es amar sin sentir. Es soñar sin sentir.
¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Por qué siento este frio, mas frio del que nunca sentí en toda la vida?
Y desde ahí, desde el vacío más profundo, mi alma se empieza a llenar. Como un pulmón que se llena de aire mi mente se llena de imágenes, de sensaciones. Recién ahora comprendo que estaba vaciado. 
Mi alma es mía otra vez.

Vida nueva!

Esa canción que te conmovió. Esa luz entrando en el cuarto un Domingo a la mañana. Los bailes, las películas que nos hicieron reír, las ilusiones de adolescentes, las frustraciones, la desesperación, el miedo. Todo lo que vive adentro tuyo un día simplemente se acaba. Es una parte de vos que simplemente se va, y es ahí donde uno está listo para empezar una vida nueva.
No todos los días uno tiene la chance de empezar una vida nueva. Una vida sin preocupaciones, una vida sin dolor, una vida relajada, sin riesgos, una vida sin soledad. Hacer solo lo que nos gusta, eso es vida. Y para eso hace falta decir adiós.
Adiós a lo que te hace mal, y hola a todo lo que te hace bien, esa es mi filosofía. Y con mi filosofía bastante feliz he sido, hago lo que quiero, nunca hago lo que no quiero. Hay que rendirse de una vez y aceptarlo, la vida es hermosa.
Cada día empieza una vida nueva, hoy empieza esta para mí, y yo pienso vivirla sin privarme de nada. Al menos así soy yo.

"To be"

Nunca entendí a los yanquis. Para ellos, ser y estar se dice igual: to be. ¿Pero es lo mismo ser que estar? ¿Estar comprometido es lo mismo que ser comprometido? ¿Estar consiente es lo mismo que ser consiente? ¿Ser maldito es lo mismo que estar maldito? ¿Es lo mismo ser engañado que, que estar engañado? ¿Es lo mismo ser que estar? ¿Estar loco es lo mismo que ser loco? ¿Estar despierto es lo mismo que ser despierto? ¿Estar aburrido es lo mismo que ser aburrido? Ser o no ser, esa es la cuestión. Pero no, esa no es la cuestión, porque ser y estar no puede ser lo mismo. Sí, claro se dice igual. Pero depende el contexto cómo esté utilizado quiere decir una cosa o la otra. Claro el contexto, ¿No? ¿Porque ser idiota no es lo mismo que estar idiota por alguien?. Sí, uno puede estar triste, pero ser una persona triste es otra cosa, porque si vos estás triste se te va a pasar, pero si sos un pobre tipo o una pobre patética y triste, eso es para siempre. Estar seguro no es lo mismo que ser seguro, ¿No? No es lo mismo estar resentido que ser resentido. Pero si estás resentido, ¿No será porque de alguna forma lo sos? ¿Es lo mismo ser inseguro que estar inseguro? Estar inseguro es no tener certezas, pero ser inseguro es tener la certeza de que no valemos. Estar impactados no es lo mismo que ser impactados, pero a veces ¡Cuánto se parecen! Estar idiota uno se lo banca, pero ser idiota, no. 
Uno quiere ser, quiere ser el amor de alguien, el sueño de alguien, uno quiere ser alguien en la vida de esa persona que ama...y ese deseo de ser, nos puede confundir, y no dejarnos ver que no somos, sino que estamos transitoriamente en la vida de alguien.
Ser con alguien es muy diferente a estar con alguien. Por eso ser o estar no es lo mismo.

No me sueltes la mano

No sé si lo recuerdo o me lo contaron pero cuando era chiquita mi mamá me decía "dame la mano para cruzar la calle", y yo le decía "no, no te la doy, te la presto", porque dar la mano me sonaba a darla, sacármela y darla ¿pero dar una mano no es un poco eso?
Dar una mano a alguien es mucho más que hacer un favor. No es dedicar unos minutos que te sobran o prestar una remera que no usas, es dar una parte tuya, es darte vos.
Dar la mano es aferrarte y aferrar al otro. Cuando el mundo se vuelve un abismo y todo se cae tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien, alguien que no te deja caer.
Cuando vos diste tu mano ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, está unida a la del otro, las dos manos son una.
Las manos nos unen, nos suman, cuando damos la mano dejamos de ser yo para ser nosotros.


Mi mano ya no es mía, es tuya, o nuestra. Nunca voy a soltarte la mano, pase lo que pase.

¿Será obsesión?

¿Es un capricho? ¿Es una necesidad? ¿Es constancia? ¿Es lealtad? ¿Es tenacidad? ¿Es terquedad? ¿Es intransigencia? ¿Es obstinación?

¿Cómo se llama eso que sentimos y que no se va ni con el tiempo? ¿Es amor? ¿Es una manía? ¿Es ceguera? ¿Qué es? ¿O es obsesión?

Es muy fácil confundir amor con obsesión, pero no son lo mismo. El amor está en todo el cuerpo, la obsesión solo está en tu cabeza. Te encierra en tu burbuja, te aísla, te adormece. Cuando no hay amor aparece la obsesión, para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad no sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor. El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.

A veces podemos parecer valientes, arriesgados, y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto… Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado, o para llegar demasiado lejos.

Trampas en nuestra cabeza, y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo, creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor justificando los medios por ese fin. Y en nombre del amor, matamos al amor. Por eso las obsesiones son tan peligrosas, porque es un lugar del que nunca se vuelve.

Mirame

Cuando queres que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos queres esa mirada y ninguna más.
Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan.
Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada para existir. Pero somos esclavos de esa mirada, la necesitamos, como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos brillar para ser mirados.
Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan son los que no nos pueden mirar. Pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.
Esa mirada inesperada, fuera de todo calculo, esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por lo tanto nos mostramos mejor. Una mirada capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás.
Es imposible que nos mire a una mirada vacía, vaciada. Pero lo queramos o no somos esclavos de esa mirada porque todos somos luces apagadas que solo se encienden cuando alguien nos mira.

La confianza

Para mí todo funciona por la confianza. La gente sigue las indicaciones de un médico, porque confía en la ciencia y en ese médico. La gente vive y duerme tranquila en su casa, porque confía en el arquitecto que la hizo. La gente se sube a un avión, porque confía en los ingenieros que lo hicieron y en el piloto que lo maneja.
Cualquier proyecto de dos o más personas se basa en la confianza que tenemos en los demás. El amor se basa en la confianza. Todo es una cuestión de confianza.
Todos somos desconfiados, por naturaleza, es nuestra manera de protegernos. Hay que ser suave para ganarte la confianza de alguien, suave y paciente.
La confianza se hace de a dos. Es tan difícil construir la confianza, y es tan fácil perderla.

Cuando actuar y cuando esperar

Yo sé muy bien el dónde y el cómo, a donde ir y como sortear los obstáculos. Solo me falta aprender el cuándo, cuando actuar y cuando esperar.
Si fallamos en el momento de actuar, si actuamos demasiado tarde, las consecuencias pueden ser irreparables. Si actuamos demasiado pronto también puede ser irreparable. Se trata de entender que todo tiene su tiempo.
Actuar o esperar, dos caras de una misma moneda. Con cualquiera de las dos podemos ganar pero también podemos perder.
Una corazonada, una señal, siempre buscamos algo que nos diga cuándo actuar. Pero no nos damos cuenta de que esperar también es actuar, entonces la impaciencia nos lleva a actuar a destiempo, a equivocarnos.
Y si se trata de actuar nada mejor que sorprender. Los animales de presa dominan bien este arte, ellos saben cómo esperar a la presa, dejarla actuar para cazarla.
Al fin y al cabo actuar es mentir, creo. Toma uno, acción. Y entonces ciego caes en la trampa por no saber esperar.
Somos esclavos de nuestras impaciencias, de nuestras tentaciones, de nuestra culpa.
Siempre se trata de lo mismo, de cuando esperar, de cuando actuar, es como preparase para una cita, saber que ponerse, que no ponerse, que decir y que no decir, cuando hacer el gesto apropiado, cuando mantener el silencio, cuando ocultarse y cuando mostrarse.
Yo no sé esperar cuando me encuentro con un obstáculo. Soy campeona de salto y hago eso, salto obstáculos.

Un nuevo camino.

Para encontrar un nuevo camino hay que salirse de la huella y dejar el caminito seguro por el que andamos siempre, y animarse a lo nuevo, al peligro de lo nuevo.

Un camino nuevo tiene sobre todo dudas, miedos, preguntas. Un camino nuevo solo nos dice que nos llevará a un lugar nuevo, mejor o peor, pero eso no lo sabemos. 
Un camino nuevo te puede llevar hacia un tesoro o hacia un abismo, nunca se sabe. Atrae el tesoro y da miedo el abismo. ¿Qué vas a hacer vos? ¿Te animarás?
Uno cree que llega a nuevos caminos pero la realidad es que los caminos nuevos llegan a vos.
Si queres que pase algo distinto tenes que hacer algo distinto. Si queres llegar a un lugar nuevo tenes que tomar un camino nuevo.
Avanzar sin saber a dónde llegaremos, eso es lo que asusta y atrae de los nuevos caminos.